martes, abril 28, 2009

visiones de un beso de lluvia

…y yo en las aguas del baño rumiando sales de otoño…
…y la música vino de la mano de tu voz…
…y una pregunta desnuda.


¿Dónde se anida tu cuerpo de arena que dibuja la espuma del mar?
Siento el rugido del viento que gime tan cerca,
que riega llovida de luz la vereda del sueño.
Huelo el susurro de la caspa desganada.

Negando la sabiduría del espejo en tiempo real y sordo,
se ha figurado levantando vuelo una vez más
sin razón animal del ardor pasional,
jugando al amor bestial,
Ha aparecido trayéndolo todo a casa otra vez,
hoy se dignó a aparecer,
y él vino,
y para reventar al invierno siempre están a mano los besos,
con el sol está bien el calor
total para qué…
La luna se abre en carcajadas perdidas
acariciando la calle y tu espalada.

Imagino las vueltas de los pasos sobrevolando el cordón,
curiosos de ser escuchados a la espera de desesperar
y agonizan los pedidos de ayuda salpicando odio en secretos,
la calma anhela vuelos de armonía.
Sin saberlo tus manos tienen la soledad,
la resaca interna ha violado al sol despierto.
y el alba reposa en visiones de un beso de lluvia.

jueves, abril 16, 2009

La historia hoy evoca nidos de espanto.

En nidos de espanto hemos caído y como tales asomamos el cuerpo ante el halo de luz. Siempre dije que la luz es preciosa y es preciso escribirlo todo. Quizás la historia se pierda y alguna brisa quiera volver a vernos los ojos, acunados al reguardo de ver para mirar el viento. Al filo de ayer el sol se cayó en la lengua del tiempo que aún retumba en suspiros deshojados de la luna como ecos.

París en la sien y a los pies Buenos Aires, despierta desde la raíz, sus ojos en blanco desatan palidez. -Otra vez a revertir la muerte- se dice para si. - Por eso elijo el sueño- Repliega sus vidas en una canción, rueda una y otra vez. Rueda en compases de sal. Rueda en la entrega del ser, al arrojo de lo que vendrá, en la sed desesperada del sol interno que prendido del muro nunca pudo dejarse caer.

¿Y quién llega siquiera a despertar sin querer siquiera probarte? Un acorde tenaz pende de tu voz, girando alrededor del sol te veo volar en el cielo y las alas del alma te tocan sin paz, descalza te vas, venís desde el mar, volvés, si yo sé, la arena y yo te envuelvo los pies, pero vos con destreza huís de la lengua del mar porque tu alma ya está despierta.

Emplean gestos que digitan sin pensar y el aire en el cuerpo se vuelve sombra. Hoy es tiempo de recolección, el sol resecará lo que sobre de la siembra.

sábado, abril 11, 2009

dulce melodía

Palabras en plena lluvia
la ventana resquebraja huellas
y en la habitación
la sangre, tu nombre;
Y tan despacio
y tan despierto ventilando sombras para ver nacer
el aire, tu cuerpo;
Y así podremos ver llegar futuros sueños desde el mar
y es desde aquí que hoy yo preciso el viento
que es mi propia luz,
la luz.

La resaca eterna se ha velado al sol.