miércoles, febrero 04, 2009

Arremangado.

Había deseado dormir para poder estar despierta el mayor lapso posible antes de volver a dormirme, al menos de tener que volver a dormir sola, digo, la aventura de compartir la noche además de ser una excepción es por sobre todas las cosas la ruptura perfecta de la regla.

Omnipotencia.
-Antes que nada quiero que sepas que no me arrepiento de nada de lo que pase a continuación.
-…
-Quedate tranquila no te voy a lastimar, no pasa nada, solo dejá de pensar, no hay que dibujar más que la arena y el mar, después las aguas se pierden solas.
-¿Omnipotencia o impotencia?
-Es que no sé por dónde empezar.
-Y por el principio. Sino sabés por dónde empezar, lo mejor que podés hacer es empezar por el principio.

I
¿Qué pasaría si yo ahora fuese a buscarte a vos, a tu ventana y alcanzase lo interminable, como viento que soy, dando vueltas en el aire y vernos como piedras en silencio?

Claro que todo esto sería en silencio, ya se sabe…
Mentira no se sabe nada.
Ruido, mucho ruido,
sino cuál es el sentido,
si no vamos a alertar a la luna al menos despertemos al sol, sino…
¿Cuál es el fin?
¿Cuál es el viaje?

Pienso.
¿Qué pasaría si al dar vueltas en el aire encontrase yo pieles que se abren para dejarme entrar?

II
Un recuerdo, como un collage,
un ritual, entre pinceles y formas deformes en el agua
dibujos de espuma, en el vapor del baño…
Digo, quise decir recuadros,
los marcos de la ventana enfocando la escena
y del otro lado del vidrio, como un jazmín
un cuerpo enredado en sedas,
un capullo fluorescente listo para salir a romper
para salir a quebrarse la voz
y quebrarme a mí una y otra vez y desarmar la envoltura,
extasiados por la profundidad,
proclives a quebrar el sueño,
silencio sordo.

III
Vías del tren universal,
viaje despierto a la distancia del cielo
y todo el mundo sabe del malestar en celo
y todo entre las calles,
la luna vomita y se corta a la mitad
encerrada en su torre de marfil,
desaparece, o se esconde,
vomita previa a bajar de la soledad
y la arena se anida frente al mar, en la piel,
la marea se abre y entra
las hojas no se pierden y si sangran es el agua,
es la fuerza del mar, la elegancia
en las piedras,
entre las piedras suena el agua
desfilan a la vista otros pies en el mar, en la arena
y quién pidió acaso más cuerpos en la costa, en esta playa
nadie ni siquiera el rumor de la espuma tribal que dibuja la profundidad del sueño en tus ojos cansados, dormidos
atenuados, desconcertados por un golpe al vidrio antes de dormir,
un viaje trascendental a través del mar,
claro, está por encima del hoy, y a la par de los malvones que florecen en mi voz,
dónde sino, en esta boca llena de tierra.

IV
¿Qué se hace si uno tiene hambre de ver pero no sabe por qué?
No hay fundamento, quizás verse y el silencio.
¿Cómo se hace para mirar, para navegar el cuerpo artesanalmente sin siquiera tocarlo?
Es que quizás sea más grave, no, grave no, más peligroso, quizás más riesgoso, sí, riesgoso es la palabra, el recorrido externo es con los ojos, el recorrido interno con el alma y el pensamiento con las alas, con las venas que padecen el encierro.
¿Cómo explicar que no hace falta llenar el silencio con la voz de uno
si acaso hay música en el aire, el silencio es una forma más, hay también canciones en el tiempo, el ruido del viento, el roce de las hojas, el paso de los autos, las frenadas, los gritos en la calle sobrevolando las preguntas manos que se pierden en pantalones infinitos, cuerpos que se declaran por debajo de la ropa
y tantas imágenes más...
¿Qué se hace si uno tiene sed de verse pero no sabe por qué?
La verdad, la verdad no hay fundamento.
Entre tanto no hay respuesta y sé que la certeza es solo mía,
desde aquí, un deseo.
Si acaso alguien quisiera volar, por favor que suba y me descuelgue del cielo.

V
Diciembre. Íbamos las dos en colectivo juntas rumbo a la plaza del sol. Sí, la idea era quedarnos a la noche ahí., la convocatoria era para estar y yo quería ir, quería estar despierta. Sí, quería estar despierta todo el tiempo, sentía que tenía que verlo todo, sentía que el mundo estaba ahí, acá, allá, afuera, adentro, arriba abajo, todo hecho para mí, para que yo lo viera. El mundo a mis ojos era el fin (¿o el final?) y por eso es que hasta la inocencia había sido creada para mí. Hasta ese momento yo solo había pensado en que tenía que dormir, sí, en serio, dormir, dormir todo el día, dormir toda la noche, dormir, dormir toda la tarde, dormir todo el amanecer, dormir toda la mañana, dormir, dormir, y dormir. Soñaba con dormir, soñaba despierta, soñaba dormida, y me dormía. Soñaba con dormirme en los bares, en la calle, en las veredas, en los parques. Soñaba que me dormía en los cines, en los umbrales, soñaba que me dormía en los libros. Me dormía en los subtes y me despertaba en un tren que me llevaba a los bosques del ensueño y a volver a dormirme en el sueño regresaba a la ciudad. La ciudad era el lugar donde nadie dormía porque todos iban y venían de acá para allá, y antes de llegar ya estaban yéndose a otro lado, no sin antes haber pensado dos destinos diferentes además de cancelar otros alternativos. Era por esto que nadie dormía ni siquiera en sus casas, ni siquiera en sus cuartos, ni siquiera en sus camas, ni si quiera en sus cuartos de hora, ni en sus lunas de amor, ni en sus lechos de miel, ni en nidos de dios, ni en sus besos con arroz. En la ciudad nadie dormía y por eso yo soñaba con dormir, porque tenía que hacerlo, sentía que tenía que dormir todo lo que ellos no hacían, el sueño de la ciudad se acumulaba en el aire y era yo quien había asumido hacerlo, tomarlo todo con mis manos, con mi cuerpo, robarme todos los sueños con la fantasía que al despertar estaría despierta para siempre, que no volvería a cerrar los ojos nunca más.


VI
Rayana locura que respiran al hablar de la luz buceando allí, en alguna estación.


Un cuarto, la medida es un cuarto.

VII
Quizás mañana, quizás mañana alguien viaje hacia aquí y recuerde el verano. Sí, eso es lo que va a pasar, alguien va a viajar hacia aquí y va a acordarse del verano y va a ayudarme a recordar, es que ayer Al fin! después de tanto tiempo, el cielo volvió a llover, y el aire que estaba sucio, seco, aburrido, soso, rancio, necio, volvió a respirar, el aire otra vez es fresco, uno amanece, renace al llenarse los pulmones…


-¿Cómo un cuento, relato breve de aquella vieja sensación?
-Algo así, como un salto mortal, sí, enumerando los días de la vida, también claro está el rocío de invenciones para no quedarme tan desnuda…

VIII
Despacio subí las escaleras. ¿Por qué tendría que haberme apresurado? Además la casa no era mía todavía; Dante subió las escaleras sin mirar atrás y una vez que llegó a la sima se quedó mirándome mientras buscaba las llaves para revolcarnos entre el cielo y el infierno.

IX
Lo que flota en el mar
la espuma borracha de sol
el sabor
la tentación particular
-de fondo los vientos anuncian la entrada-
y todo florece con la invitación al baile
la incitación a bailar
hay que llevar de sangre el alma
la maldita canción del verano
hay caminos que van
caminos que caminan escondidos
hay caminos que van
caminos que se encierran
hay caminos que se esconden.

X
Un cuarto es como una porción, de hecho es una porción, un cuarto, es un poquito, es solo un poquito y ni siquiera se puede hacer de cuenta que…, todos sabemos que el cuarto no es “el todo”, por suerte o por azar, pero sí sabemos que un cuarto es todo, sí sabemos que un cuarto lo es todo, un cuarto es un todo, un cuarte s la medida, un cuarto es un cuarto.

XI
Espera para despertar y no busca despertarse,
ver el sueño pasar.
Solo ver el sueño pasar, no lo siente
en vos, en mí,
despertar,
buscar el despertar.
Hoy el fuego,
es hoy el fuego y no va a apagarse.
En voz alta espera por despertar
-Te quemará los ojos.
Y al fin, si hay fin
toda la ternura del alba,
ya no va a apagarse el fuego,
En vos, en mí, el reflejo.

XII
Veo la desnudez.
-Y es que te ofrezco una hoja, pero para que dibujes, o escribas, pero por favor no quiero que te tapes.
-Aire, dame aire.
-Te veo y soy la desnudez. No tengo que abrigarme cuando estoy dentro de mi casa- dice con esa voz tan púrpura y abierta que sumerge a cualquiera a querer perderse en su boca roja para poder saber si acaso todo dentro de su cuerpo es tan intenso, para poder saber si todo dentro de su cuerpo es tan inmenso-

1 Comments:

Blogger Caro Moreno said...

para que te dibujes.

Precioso lobo

12:31 p. m.  

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