domingo, febrero 22, 2009

Mira (él) mar

Una luna me llamó una vez a buscarme a orillas del mar y así me fui. Estaba buscando sus pasos, fui a seguirlos, me confieso, y en la desesperación por acercarme a ella me vi frente al mar, era tan grande, tan gigantemente intenso, tan puro, tan sucio, tan mar. Todos los días me sentaba en las piedras pensando la manera de llegar a la luna alguna noche, quizás esperándola desde la mañana, quizás enamorando al sol, enmarañándolo para que me tire un cable y así poder subir al cielo. En un lapso desigual, anacrónico el azar se adelantó y puso ante mí un cuaderno de hojas abandonadas, una especie de Diario, vaya uno a saber de quién, estaba escondido entre las piedras. No lo puedo negar, ni bien lo vi tuve la necesidad de querer abrirlo, de llevármelo. Después de todo si de verdad no hubiesen querido que fuese leído, no lo hubieran exupesto ahí, a la deriva de las miradas que se posan en las piedras para mirar el mar mientras buscan la manera de subir al cielo, o directamente no lo hubiesen escrito. Es verdad quizás fue el mar quién se llevó al confesor a sus entrañas y devolvió acaso sus letras a modo de epitafio. En fin. Lo que sigue a continuación es la lectura del mismo. Prácticamente está tal cual lo encontré, tiene sí no lo puedo negar, algunas intervenciones personales en la lectura, quizás más de uno se sienta a la par de las palabras, la musica irá cambiando según sugiera en mí el recuerdo de haberlo encontrado al momento de leerlo. Una aclaración más. Las hojas están fechadas hasta el Día 9, de ahí en más me tomé el atrevimiento de ir enumerándolas yo. La verdad es que son un montón, veremos si es que acaso puedo leerlas todas, veremos si acaso el mar no se toma el atrevimiento de venir a buscarme a mí también para acunarme en su lecho.

"El mar no habla con oraciones largas sino con versos breves"
Jack Kerouac - Big Sur.


Día 1

Yo no soy de aquí
es que acaso vine ya yo de ningún lugar.

¿Dónde estoy?
¿Dónde el verbo?
¿Dónde el lado oscuro?



Día 2

¿Dónde estarías ahora?
¿Debajo del mar?
¿Encontrando la aurora?
¿Abriendo el capullo?
Tus piernas desvisten el mar.



Día 3

Estoy en el mar
en las piedras
en el viento
en la arena
en el sol
en el aire
en el agua.



Día 4

242 pasos hacia el mar
uno por cada día del sueño.
22 pies de profundidad
uno por cada año de espera.
65 pulsos hacia el hambre
uno por cada poema en el cuerpo.


Día 5

La mirada asesina amaneció dos horas después de lo real,
el encantamiento se detuvo sin romperse,
después de 90 días todo el mundo sabe que las alas son las que agitan al aire que mueve al viento.



Día 6

Cosas que pasan:


Día 7

Figura y forma
y no es igual,
todo es nada no igual.


Día 8

¿Quién dormirá mañana aquí?
Tres mitades
dos razones
una voz.



Día 9

Aún lleva en su frente un cartel (espejo interno) que dice:
Aprendiz de dibujante de historias de amor- escrito en chiquito, y en letras más grandes y con mucho más color tan solo dos palabras-Despacio, Escuela.



Día 10

Débil, así sabe la estabilidad de los días...



Día 11

Sobre Verónica, dos Puntos:


Día 12

Ni bien le transpiraban las manos ella se soltaba.


Día 13

Nadie habla de Ícaro como ángel.


Día 14

Persuadidos los días en viajes de tren
en viajes de avion
en viajes.